25.11.08

Hola a todas las personas que aman nuestra cultura , nuestro folclore les envió un cariñoso saludo tenemos muchos chilenos que están fuera de nuestro país y siempre están pendientes por saber algo de chile, la idea de este blog es mostrar y compartir lo nuestro dando a conocer el folclore de nuestra tierra como chilena me siento orgullosa de mis tradiciones , la cueca en particular me apasiona por eso cuando la canto , dicen que me sale del alma , mi abuela fue cantora , ella era muy cotizada siempre en las fiestas campesinas ,nacimientos ,fondas muertes de angelitos etc... ella estaba cantando yo creo que me dejo ese legado el de amar y cultivar nuestro folclore y nuestras tradiciones para todos los que de una forma u otra hacemos patria en distintos lugares del mundo les envío un fuerte abrazo y un beso . con mucho cariño miriam parra

2.6.08

MARIO ROJAS: AL RESCATE DE LA CUECA

La operación rescate que en los años 60 lleva a cabo Angel Parra, poniendo de moda al Tío Roberto Parra y sus "cuecas choras", es el inicio de un despertar de la cueca urbana cuyos cultores acrecientan día a día su vigencia y sus fieles seguidores. En la última década se ha generado una verdadera subcultura promocionada por figuras como el grupo Los Tres y su vocalista Alvaro Henríquez; el movimiento Guachaca y las iniciativas lideradas por el músico y productor Mario Rojas, ex integrante de la banda De Kiruza y gestor del sitio Cuecachilena.cl, quien nos habla sobre los prejuicios, estilos y proyecciones de este género tradicional.


- ¿Cuál es la diferencia entre la cueca chora y la cueca brava?

- No hay diferencia, es la misma cueca urbana con distinto nombre. Sin embargo, convengamos que debido a un disco long play que fue muy popular en los años 60's ("Las Cuecas Choras del Tío Roberto"), mucha gente asocia la "cueca chora" con la famila Parra. El estilo impuesto por el tío Roberto es muy característico y sin duda hoy en día es el sello de la familia Parra en la interpretación de cuecas. Son letras muy ingeniosas que relatan historias de la ciudad, muy similares todas entre sí, en melodía y estructura armónica. Sin embargo tienen un acento rítmico que suena más rural que urbano. Hay que considerar que los Parra son originarios del sur de Chile. Ese es el estilo que han reproducido sin grandes variantes Angel, Nano y Lalo Parra, y ahora también Alvaro Henríquez. Mi opinión personal es que ninguno le hace honor al maestro. Roberto era único y nunca me ha gustado la idea de imitarlo. Pero eso es una mera opinión personal. En cuanto a la "cueca brava" el fenómeno es muy parecido, porque muchos la identifican con Nano Núñez, uno de los más grandes compositores de cueca urbana de las últimas décadas, fundador de Los Chileneros y un gran articulador de la vida de bajos fondos santiaguinos y los cerros porteños durante el siglo recién pasado. Claro que la cueca de Núñez es definitiva y rotundamente de una tradición urbana muy profunda y recoge el estilo de las "casas de niñas" y los conventillos, que se remonta a los tiempos de las chinganas en el siglo XIX. Núñez ha practicamente patentado el nombre "cueca brava", también debido al nombre de uno de sus discos. Cueca brava, sin embargo, parece tener una mayor aceptación entre los antiguos cultores de cueca urbana, por cuanto se ajusta más a una tradición que todos identifican como propia. Otros nombres de la cueca urbana son "chilena", cueca chinganera, cueca tradicional.

- ¿Por qué crees que la cueca se ha llevado a una estilización tan alejada de su verdadera esencia?

- Si te refieres al baile, seguramente se debe a la proliferación de los ballets folclóricos y grupos de proyección. Eso va de la mano con el diseño del huaso y su china, con todos sus aperos, colgajos y las respectivas coreografías. Hay que ser sofisticado o estilizado para bailar con esas tremendas espuelas y esas pierneras de cuero, ahí no cabe la simpleza. Además, seguramente tiene que ver con una instrumentación institucional y nacionalista del Estado chileno, que exige una presentación escénica determinada para homenajear a la bandera, al escudo, a la patria. Sin embargo, nada de esto me parece tan terrible. Lo que si me parece lamentable, es la pobre interpretación musical de muchos de estos grupos: instrumentos desafinados, voces destempladas, un estilo cuadrado de cantar, como coro de iglesia, que dista mucho de la raiz musical de la cueca.

- ¿Por qué crees que la cueca ha sido por tanto tiempo considerada una lata, sobre todo por los jóvenes, por qué no prende en los colegios, por ejemplo, y en las celebraciones populares, como ocurre con los bailes propios en otros países?


- Bueno, es natural que haya sido considerada una lata, porque por muchos años interpretarla era equivalente a saber dos o tres acordes en una guitarra y no importaba si desafinabas o no te sabías la letra entera, lo importante era que cumpliera una función didáctica, una especie de tarea escolar, que iba unida a un fin patriótico, poco más o menos. No estoy de acuerdo conque no prenda en los colegios. Creo que se ha tocado demasiado en los colegios y poco en la vida diaria. Más bien los colegios y los profes desesperándose porque los cabros la aprendan la han ido matando. Aunque esto ha ido cambiando en la medida que han nacido muy buenos grupos jóvenes que la interpretan en todo el país, con gran virtuosismo y con sólida formación musical. Grupos como Los Bravos de la Cueca, Los Tricolores, Los Porfiados de la Cueca, Los Santiaguinos, Las Capitalinas, Altamar, Los Romanceros, Los Bohemios, Los de la Orilla, Los Dueños del Barón... etc. Es decir, hay todo un movimiento joven a nivel nacional en torno a la música de la cueca.

- ¿Crees que Los Tres, tú, Los Santiaguinos, etc, recogiendo la herencia de los viejos próceres como el Tío Roberto o Nano Núñez y reviviendo la cueca urbana podrán despertar un verdadero interés en las próximas generaciones en aprender a bailar cueca, por ejemplo?

- Bueno, ese es ya un proceso irreversible. Hay un amplio sector de la juventud que disfruta mucho esta música. En lo personal no estoy muy metido en el baile sino más bien en el canto. Pero no tengo duda, por lo que observo, que la danza entusiasma mucho a los jóvenes. No sólo en Chile, sino que también en el extranjero. En el Campeonato Mundial de Cueca, que se realiza en Toronto, Canadá, compiten año a año varios países (hijos de chilenos en su mayoría y unos cuantos de otras nacionalidades -muy curioso-). Me sorprende ver a toda esta gente joven que habla español con dificultad, que disfruta tanto este baile, por amor a la danza, más que por el carácter de símbolo patriótico que le inyectan muchos acá. Ahora, hay algo en lo que me gustaría ser bien categórico: me da exactamente lo mismo que "toda la juventud", o "todos los chilenos" se sientan motivados por la cueca. No tiene por qué ser así, creo que esa idea es un poco fascistoide. Es muy natural que haya gente a la que le cargue la cueca. No porque sean chilenos tienen que sentirse obligados a entenderla y disfrutarla. Hay mucho argentino al que no le gusta el tango o mucho español que no tiene ninguna onda con el flamenco y nadie los acusa de anti patriotas. Esas son boludeces de los milicos que nos gobernaron por tantos años.

- ¿Qué es lo que te ha motivado a difundir la cueca y a crear el sitio web cuecachilena.cl?

- Simplemente la fuerte atracción que despierta en mí esta música. Tiene que ver con mi padre que era guitarrista y cuequero y con la música que escuché cuando niño. Ahora, lo del sitio web, se debe a que luego de varios proyectos, entrevistas y artículos relacionados con el tema, de pronto vi que había acumulado tanta información en mi cumputador que sería buena idea ponerla al alcance de todos. Así nació www.cuecachilena.cl.

26.3.08

SERIE: JUEGOS TRADICIONALES CHILENOS

El Volantín

El volantín data del año 200 a.de C, tiene como cuna China. Su uso se popularizó de tal forma que el calendario chino le dedicó el noveno mes del año. En Europa, conocido también como cometa, se popularizó hacia el siglo XII. En España, por ejemplo, se le conoce con nombres tales como, dragón, pandorga, pájaro, cambucho, entre otros. En los cielos de Chile El volantín llegó a Chile a mediados del siglo XVIII conquistando adeptos y también alborotos que terminaron con la dictación de un bando, el 2 de octubre de 1875, que condenaba a seis días de prisión al que encumbrara volantines provocando daños en las techumbres de las viviendas. Esta medida se tomó debido a los accidentes y heridas que sufrían los transeúntes cuando un volantín echaba abajo una teja. Este juego tradicional chileno incluso se transformó en motivo de apuestas y peleas. Era una pasión popular que encantaba a toda la sociedad. "Volantín cortado no tiene dueño" Dentro de la competencia existe la "comisión" que consiste en mandar cortado el volantín del contrincante. Esto se consigue con el roce o fricción de los hilos. Finalmente el volantín libre es perseguido por niños y adultos. Quien lo atrapa se adjudica el cometa. Este tipo de competencia tiene muchos adeptos y para lograr mayor éxito se inventó el peligroso "hilo curado", que consiste en una mezcla de cola y vidrio molido, método que provoca graves heridas cortantes en niños y adultos. Para enrollar el hilo se utiliza el carrete, llamado antiguamente como "roldana". Para facilitar el envolver y desenvolver se utiliza un palo o caña. Algunos carretes tienen incorporado un palo que ayuda a este fin. Tipos de volantín Hay diferente estilos, tamaños, formas y colores de volantín.

· Está el volantín "chupete", que no tiene cola.

· El pandorga

· Ajedrezados, por asemejar un tablero de ajedrez

· El jote

· El pavo

· El ñecla, hecho con papel de diario

· El chonchón



Los materiales usados para la fabricación del volantín son variados. Pero los más tradicionales son las varillas de coligüe (que forman un arco) y el papel seda o volantín. Luego están los tirantes compuestos por los hilos y la cola, que es una tira larga o corta que provoca efectos en el aire.

18.3.08

LEYENDAS CHILOTAS 2

EL CALEUCHE

El Caleuche es una de las leyendas mas populares de las islas; es un barco fantasma usado por los brujos que navega de noche tanto sobre la superficie del mar como bajo de esta a altas velocidades y muy iluminado.

A bordo se efectúan fiestas y bailes cuyo ruido y música atrae a los navegantes que deambulan por las islas haciéndolos esclavos que ponen a su servicio.

Conocido es que los que mandan a bordo son brujos que principalmente se dedican al contrabando abasteciendo a comerciantes que tienen pacto con ellos.

El buque tiene la particularidad de que cuando es perseguido se transforma en roca, tronco de árbol o simplemente en alga para pasar inadvertido y así evitar su captura.

El castigo para aquellos que miran al Caleuche consiste en dejarle la boca chueca, la cara hacia la espalda o bien darles

El Caleuche es un buque misterioso que navega y vaga por los mares de Chiloé y del sur de nuestro país. Se dice que lo tripulan brujos muy poderosos. Por lo general aparece cuando hay neblina, que él mismo crea, y en las noches oscuras se ilumina intensamente. Nunca surca las aguas de día.

En la cubierta de esta legendaria embarcación se realizan grandiosos bailes y es posible escuchar una maravillosa música de fiesta. Son justamente estas melodías las que atraen a los náufragos o tripulantes de lanchas veleras, a los cuales incorpora como parte de su dotación.

Sin embargo, el Caleuche se convierte en un simple madero flotante si una persona, que no sea bruja, se aproxima a él o, incluso, se hace invisible.

Los marineros del Caleuche tienen ciertas particularidades físicas, como una sola pierna para andar, por que la otra la llevan doblada por la espalda, y también son desmemoriados, para impedirles que cuenten el secreto de lo que sucede a bordo.

Al Caleuche no hay que mirarlo, porque a los que lo hacen, los tripulantes los castigan torciéndoles la boca, la cabeza hacia la espalda o matándolos de repente, por arte de brujería. Pero cuando esta misteriosa embarcación se apodera de una persona, la traslada a las profundidades -porque también puede navegar bajo el agua-, mostrándole grandes tesoros y ofreciéndole parte de ellos con la sola condición de no contar lo que ha visto.

También se dice que cuando un comerciante de la zona se enriquece rápidamente, es porque ha hecho ocultas negociaciones con el Caleuche.

Una de las acciones más importantes de este barco es recoger a los que mueren ahogados, acogiéndolos en su interior, lugar que les sirve de eterna mansión.

muerte en forma repentina.


10.3.08

SERIE : LEYENDAS CHILOTAS


EL TRAUCO
El Trauco, es un hombre pequeño, no mide más de ochenta centímetros de alto, de formas marcadamente varoniles, de rostro feo, aunque de mirada dulce, fascinante y sensual; sus piernas terminan en simples muñones sin pies, viste un raído traje de quilineja y un bonete del mismo material, en la mano derecha lleva un hacha de piedra, que reemplaza por un bastón algo retorcido, el Pahueldún, cuando está frente a una muchacha.

Es el espíritu del amor fecundo, creador de la nueva vida, padre de los hijos naturales. Habita en los bosques cercanos a las casas chilotas.
Para las muchachas solteras, constituye una incógnita que les preocupa y las inquieta. Según opinión de unas, se trata de un horrible y pequeño monstruo, que espanta y de cuya presencia hay que privarse, a toda costa. Otras opinan distinto y manifiestan, que si bien es feo, no es tan desagradable, sino, muy por el contrario, atractivo... Otras en lucha tenaz y permanente, dicen haberlo eliminado de sus pensamientos, en los que alguna vez vibró quemando sus entrañas...

Las madres toman todas las precauciones, para evitar que sus hijas, ya “solteras”, viajen solas al monte, en busca de leña o de hojas de “radal”, para el “caedizo” de las ovejas, ues generalmente es en el curso de estas faenas, cuando “agarra”, o con más propiedad “sopla”, con su “pahueldún”, a las niñas solitarias, pero nunca si van acompañadas, aún de sus hermanitos menores.
El Trauco no actúa frente a testigos...éste, siempre alerta, pasa gran parte del día colgado en el gancho de un corpulento “tique”, en espera de su víctima.
En cuanto obscurece, regresa a compartir la compañía de su mujer, gruñona y estéril, la temida Fiura.
Cuando desea conocer de cerca, las características de su futura conquista, penetra en la cocina o fogón, donde donde se reúne, al atardecer toda la familia, transformado en un manojo de quilineja, que en cuanto alguien intenta asirlo, desaparece en las sombras.
A las muchachas que le tiene simpatía, les comunica su presencia depositando sus negras excretas, frente a la puerta de sus casas.
Todo su interés se concentra hacia las mujeres solteras, especialmente si son atractivas. No le interesan las casadas. Ellas podrán ser infieles, pero jamás con él. Cuando divisa desde lo alto de su observatorio a una niña, en el interior del bosque, desciende veloz a tierra firme y con su hacha, da tres golpes en el tronco de tique, donde estaba encaramado, y tan fuerte golpea, que su eco parece derribar estrepitosamente todos los árboles. Con ello produce gran confusión y susto en la mente de la muchacha, que no alcanza a reponerse de su impresión, cuando tiene junto a ella, al fascinante Trauco, que la sopla suavemente, con el Pahueldún. No pudiendo resistir la fuerza magnética, que emana de este misterioso ser, clava su mirada en esos ojos centellantes, diabólicos y penetrantes y cae rendida junto a él, en un dulce y plácido sueño de amor.... Transcurridos minutos o quizás horas, ella no lo sabe, despierta airada y llorosa; se incorpora rápidamente, baja sus vestidos revueltos y ajados, sacude las hojas secas adheridas a su espalda y cabellera en desorden, abrocha ojales y huye, semiaturdida, hacia la pampa en dirección a su casa.
A medida que transcurren los meses, van apreciándose transformaciones, en el cuerpo de la muchacha, poseída por el Trauco. Manifestaciones que en ningún instante trata de ocultar, puesto que no se siente pecadora, sino víctima de un ser sobrenatural, frente al cual, sabido es, ninguna mujer soltera está lo suficientemente protegida...
A los nueve meses nace el hijo del Trauco, acto que no afecta socialmente a la madre ni al niño, puesto que ambos, están relacionados con la magia de un ser extraterreno; quien no siempre responde al “culme”, lanzado con el objeto de alejarlo y escapar de los efectos de su presencia; o los azotes, dados a su Pahueldún, que debería afectarlo intensamente; como en igual forma a la quema de sus excrementos. Su potencia es tal, que en ciertas ocasiones, nada ni nadie puede detenerlo... (Publicación del Dr. Bernardo Quintana Mansilla, “Chiloé Mitológico”).

11.9.07

DANIEL MUÑOZ Y LA CUECA BRAVA


En pocos años, la cueca pasó desde sostener el principal interés extracurricular de Daniel Muñoz a una actividad semiprofesional que el conocido actor de cine, teatro y teleseries ha plasmado ya en varios discos; tanto como colaborador (Los Tricolores, Héctor Pavez) como, desde el aqo 2005, en su propio grupo, Tres x Siete 21.

Cultor de la variante de cueca urbana distinguida por su actitud fiera y de combate, la llamada "cueca brava" Muñoz se interesó mas detenidamente en el género cuando, en 1994, su participacisn en el montaje de El desquite (de Roberto Parra) lo puso en contacto con el cantautor Mario Rojas y el circuito casi subterraneo de cantores y músicos santiaguinos a los que ya entonces se vinculaba el ex De Kiruza.
Mirando, acompañando con el pandero y/o los platillos, y, mas tarde, animandose a cantar, Muñoz fue ganando seguridad en un género del que mas tarde llegó a conocer a sus principales exponentes, como el legendario grupo Los Chileneros. De hecho Muñoz y Rojas fueron los responsables de la producción del primer CD (Chileneros en vivo, 2001) de ese trío fundado en Santiago hacia la década de los '60. Como tantos otros músicos de su generación, conocer en vivo el arte del cantor y escritor Nano Nuñez resultó fundamental para su formación y afecto por la cueca brava. Según Muñoz, "con la cueca vibro de una manera distinta, que con la actuación no logro. Es mi terapia, mi punto de encuentro, mi punto de equilibrio".

Su amistad con Luis Castillo, principal compositor de Los Tricolores, lo llevó de modo natural a colaborar con el segundo disco de ese conjunto, publicado finalmente con su nombre propio en el título: Los Tricolores con Daniel Muñoz (2005). Pero para entonces y luego de presentaciones en vivo también con el grupo Los Santiaguinos el actor ya se afirmaba en un grupo propio de cuecas: Tres x Siete 21. El grupo es su sociedad con Félix Llancafil, experimentado acordeonista y cantante (Los Chacareros de Paine), y su primer disco fue una edición independiente: Cuecas como las canta el roto (2005). Allí Muñoz se hizo cargo de la voz y la percusión, y solidificó el que espera sea un trabajo constante, en la medida que se lo permitan sus obligaciones actorales y el conocido tibio interés de nuestro país por la vertiente mas aguerrida de su baile nacional.

8.8.07

LA CUECA BRAVA


La Cueca Brava podemos considerarla en la jerga de la música popular urbana como un estilo homólogo del tango, del vals peruano, del flamenco, del jazz y de otras expresiones musicales populares urbanas, emergidas a la sombra de la sociedad industrial durante la primera mitad del siglo XX.
Nacida en los ambientes herederos de las antiguas chinganas, como lo eran los prostíbulos y las cantinas. Es una cueca que mana de la marginalidad citadina, y su rótulo se introduce durante los años sesenta para diferenciarse de la Cueca Chora, cultivada por Roberto Parra y bautizada así por él en su LP. Las cuecas choras del Tío Roberto, aunque en cuanto a sus componentes constituyen como raíz el mismo estilo.
Los principales exponentes de esta variante han sido Los Chileneros, conjunto fundado por Nano Núñez en 1967, junto a Luis Araneda, alias “El Baucha”, y Raúl Lizama, apodado “El Perico”. Notables intérpretes han sido también Eduardo “Lalo” Parra, Segundo Zamora, Los Truqueros y Los Santiaguinos. Actualmente hay varios intérpretes jóvenes que se han dedicado al cultivo del género: junto a Alvaro Henríquez y Los Tres, quienes le dieron un particular impulso, se puede mencionar a “Pedro Juan y Diego”, “Los porfiados de la cueca”, entre muchos otros y en el último tiempo se han destacado los grupos “Los Chinganeros”, “Los Paleteados del Puerto” y el grupo que formara Daniel Muñoz el conocido actor de TV junto a Felix Llancafil y otros exponentes de este arte “Tres x siete 21”.

6.8.07

EL ALMA DE LA FIESTA

Recordando a Roberto Parra
Por Rosario Mena
Ser bueno para el vino, la cueca, la fiesta, el canturreo y las mujeres, cualidades para algunos despreciables de la idiosincrasia chilena, son, sin embargo, motivo de orgullo para quienes lejos de renegar de sus gustos y costumbres campesinas, hacen de ellos el alimento y color de una cultura que se infiltra en la urbe, germinando y creciendo en bares, picadas, fuentes de soda, buats, peñas, quintas de recreo, fondas y ramadas. Verdaderos galanes, con el piropo siempre a flor de boca, bien trajeados y peinados a la gomina, representan el modelo guachaca, un adjetivo-sustantivo que nada tiene que ver con características como picante o maleducado.

Muy por el contrario. Raro sería escuchar de sus labios, siempre humedecidos de buen vino o pipeño, un insulto gratuito o un chiste cochino destinado a obtener la risa fácil. Lo suyo es la poesía, el romanticismo, el buen brindis, la comida sencilla y bien condimentada y, por supuesto, la música y el baile. "El guachaca es el curado tranquilo, el que toma para soñar ,que liga el vino a todas las cosas bellas de la vida", explica Dióscoro Rojas, líder de la autodenominada "Delegación Guachaca", organizadora de las ya famosas "cumbres". Su figura emblemática es, sin lugar a dudas, el tío Roberto Parra, autor de La Negra Ester, hermano de Violeta y Nicanor, el creador de la cueca chora.
Músico y patiperroNacido en 1921 en Santiago y fallecido en 1995, Roberto, el quinto de los Parra Sandoval, se cria en Chillán y comienza su vida itinerante ya a los 8 años, tras la muerte de su padre. Junto a sus hermanos Hilda, Violeta y Eduardo (el Tio Lalo) recorren los pueblos cercanos cantando en plazas, mercados, circos y locales para reunir dinero en ayuda de la empobrecida familia. Es así como a los catorce años, Roberto ya es músico y guitarrista hecho y derecho que se gana la vida en circos, cabarets y boliches sureños. y comienza a desempeñarse como músico en circos, cabarets y boliches sureños. Desde mediados de la década de los 30 hasta finales de los años 50 su fama se extiende por las provincias, las que recorre incesantemente a lo largo de todo el país.Pero el artista no hace el quite a ningún trabajo que permita ganarse la vida. Vendedor de diarios, enfierrador en el dique de Valparaíso, lustrabotas, empleado de la cárcel, soldador; ayudante de mecánico, carpintero y dueño de una mueblería, son algunos de sus múltiples oficios.Es en 1957 cuando Roberto llega por primera vez a San Antonio, donde permaneció poco más de un año. Trabaja como guitarrista del cabaret Luces del Puerto y en la boite Río de Janeiro, conoce a la famosa Negra Ester. Comienza entonces un romance con esta artista de boite que describe en su primer libro de décimas que la Compañía Gran Circo-Teatro lleva a las tablas con un éxito sin precedentes en la historia del teatro chileno. Su faceta de compositor y poeta comienza a intensificarse. Con El Chute Alberto, su primera composición conocida, inicia una serie de cuecas urbanas que bautiza como "Cuecas choras".
Renovando el folclor urbano
En la Peña de los Parra, instalada por sus sobrinos Angel e Isabel en la vieja casona de Carmen 340, se hace conocido, como hasta hoy, con el nombre de Tío Roberto, consolidando un sitial destacado en la música chilena, por su energía su forma única de tocar la guitarra y su visión creadora que acuñó dos nuevos y trascendentales conceptos de la música urbana "Las cuecas choras" y "el jazz guachaca", que uniendo la música popular de la primera mitad del siglo con creaciones propias, constituyen una alternativa chilena a quienes no se sienten identificados con el estereotipo de la música urbana "de raíz folclórica".
A fines de 1965 edita su primer disco con 18 cuecas y 7 años después graba junto a su sobrino Angel un nuevo disco con sus cuecas choras. En plena década de los 60, recién en la mitad de su vida, el Tío Roberto no sólo continua vigente sino que representa una alternativa a un concepto de "lo popular" definido por el estilo serio u concienzudo de agrupaciones que rescatan las raices dentro de sus reinvindicaciones políticas. Conversador, cálido y festivo, su figura constituye un puente entre dos mundos: el de la Nueva Canción Chilena, en donde se inserta su sobrino Angel Parra, y el de la más honda tradición de la cueca chilenera o cueca brava, que nutre sus "cuecas choras".
La cueca chilenera surge en barrios donde se produce un encuentro entre lo rural y lo urbano, como el Matadero y la Vega Central y en puertos como Valparaíso y San Antonio. Se toca con cuatro cantores, dos guitarras, acordeón o arpa, piano y batería. También se usan cucharas y platillos de tazas de café. En las grabaciones se ocupa el contrabajo. Sus letras, por lo general serias, narran historias urbanas que nacen de un mundo que colinda con el hampa, por lo que no es extraño que también se cultive en las cárceles. Las cuecas choras de Roberto Parra transforman en humor la decadencia, proponiendo un estilo picaresco, al tiempo que se simplifica la instrumentación, siendo suficiente un par de guitarras."El es un eslabón entre estos mundos- ha dicho el musicólogo Juan Pablo González- Accede al mundo de la cueca brava, lo lleva a la nueva canción, donde no había muchas cuecas, y así establece otra posibilidad de cueca ante la que tocan los grupos huasos". Durante la dictadura Roberto trabaja como músico ambulante en La Vega, el Mercado Central y otros lugares de Santiago. Participa en todas las peñas que volvieron a crearse a partir de 1975 y, desde su fundación es artista estable del elenco de la Peña de su sobrino Nano Parra. En julio de 1980 se publica su libro de las Décimas de la Negra Ester. En 1988 se publica su cuento Entre luche y cochayuyo.Entre 1988 y 1992 estrena una nueva adaptación teatral de las Décimas de la Negra Ester, esta vez dirigida por Andrés Pérez, con la producción de la compañía Gran Circo Teatro y junto a ellos realiza numerosos viajes por Chile y Europa. En el 93 trabaja con la compañía de teatro Sombrero Verde el montaje escénico de su obra El Desquite, bajo la dirección de Andrés Pérez y forma un grupo dedicado al "Jazz guachaca" con jóvenes músicos, y escribe cuentos y una biografía en décimas de Violeta Parra. Muere en 1995 a consecuencia de un cáncer de próstata. Su concurrido funeral reúne a gran cantidad de artistas y gente de la cultura de nuestro país.
tomado de www.nuestro.cl

2.8.07

LA CERAMICA DE QUINCHAMALI


Quinchamalí es conocido gracias a la cerámica que han desarrollafdo en este lugar. Se divide la producción en dos lineas: la utilitaria y la figurativa, la segunda fué obviamente la concecuencia de la primera. Se moldea la arcilla , se aplica el "colo" y se bruñe con una piedra suave dejando la superficie lisa y brillosa, enseguida se realiza la quema en el suelo y cuando las piezas están al rojo vivo se sacan y se revuelcan en paja húmeda, donde con el humo adquieren el lustro color negro.Dentro de las piezas utilitarias, se encuentran ditintos tipos de ollas y olletas,cantaros, librillos y mates; en la linea definida como figurativa se distinguen las piezas que reúnen condiciones estéticas y utilitarias, las figuras más características son: la cantaora o guitarrera, el jarro pato,los mates y variadas alcancías en formas de distintos animales. Otra caraterística de esta cerámica es la decoración aplicada sobre la superficie, generalmente dibujos fitomorfos o geometricos incisos en blanco sobre la superficie negra del objeto.

1.8.07

LA CUECA


Tiene la picardía y la sensualidad de la samba. Quizás representa bien el carácter de los chilenos: un poco picara, pero simpática y tierna.

La cueca ya se había comenzado a difundir masivamente en 1824. Su origen no está nada de claro, ya que hay quienes la asocian a las culturas española, africana, peruana y a nuestra propia cultura indígena. Una de las hipótesis más difundidas es la de Carlos Vega, quien sostiene que la cueca llegó a nuestro país desde Perú.

Tampoco hay acuerdo en el tema de la etimología de la palabra cueca. Según Benjamín Vicuña Mackenna, la palabra originaria fue "zambaclueca", de raíz negra: "zamba" que significa baile en el idioma africano Bantú y "clueca", que es la fase cuando la gallina deja de poner huevos y busca donde empollar.

La cueca evoca una conquista amorosa, donde el hombre le pone el entusiasmo de un gallo y donde la mujer se pone a la defensiva, y es un poco esquiva.

En todo caso, según las zonas geográficas, el baile va presentando algunas variaciones en movimientos y en vestimenta. Por ejemplo, en el sur son más tímidos que los pícaros de la zona central urbana.

Pese a las distinciones, muchos movimientos se mantienen constantes en sus diversas variedades, y siempre se ejecuta al son de la guitarra, el arpa y los golpes de las manos de los huasos y las chinas.